Me Llego La Hora Cero
Me llegó la hora cero… Te puedo decir que ya completé todo lo que me faltaba para lanzarme como emprendedor; en otras palabras, no más excusas, requisitos completados, se acabaron los peros, miedos ya convertidos en obstáculos superados y, por último, todas las herramientas activadas y listas para cuando sean requeridas.
Hablo de esto para que sepas y entiendas que no estás solo; al igual que tú, yo manejé todas estas barreras y te puedo decir que me tomó un tiempo razonable.
Sí… Me tomó tiempo romper con la programación de que, a mi edad, no se puede comenzar algo nuevo, que hacer un negocio o emprender es demasiado difícil, o que ya otros están haciendo lo mismo. Todos los días se aprende algo, se aplica de diferentes maneras y se convierte en parte de tu diario vivir. “Si es posible para alguien, es posible para mí”.

Me llegó la hora cero… Cuando decidí emprender, muchas personas no sabían o malentendían qué es Coaching o, en mi caso, Neurocoaching; no creían en mi visión. Quedó de mi parte demostrar cuál es mi visión y a quién está dirigida. “Hay muchas personas que se benefician de mis servicios”.
Cometí muchos errores y créeme que los errores no existen, son solo intentos; pues yo los anoté todos y, cuando algún cliente quiere comenzar a emprender, los utilizo como herramientas de referencia y de enseñanza.
Yo comencé cuando personas que conocía me pedían una sesión de Neurocoaching. Para ellos, el beneficio fue poder manejar las situaciones que estaban confrontando, entender y darse a entender por otros y, en muchos casos, tomar decisiones por sí mismos y no influenciados por el mundo externo.
Para mí, la ganancia fue que estas personas me recomendaron; las recomendaciones que me dieron me ayudaron a expandirme. Una de estas personas me recomendó hacer un blog, y así lo hice; otra persona me dijo que pensara en hacer charlas (“Ya pronto”).
Con esto te digo que, si quieres emprender, impacta a las personas más allegadas a ti. Si tu negocio es de alimentos o productos, lánzate y ofrécelo entre estas personas; da a conocer esta nueva faceta en tu vida.
Te invito a que te enfoques en ¿qué tú quieres, ¿cómo lo quieres, para cuándo, a quiénes vas a impactar con tu visión? Para que en algún momento ya declarado digas: “Me llegó la hora cero”
Juan M Ayala
Neurocoach

















Leave a comment