Hoy, sinceramente, no sabía sobre qué escribir. Decidí hacerlo sobre nada y, a la vez, sobre todo. He estado dedicando tiempo a trabajar en mí mismo y revisando todos los cambios que he realizado. Reconozco que soy una persona analítica; por eso he documentado cada cosa que hacía y todo lo que me estaba ocurriendo.

En este proceso, decidí reducir el tiempo que dedicaba a correr para poder concentrarme mejor en lo que sucedía a mi alrededor y reflexionar sobre cómo me afectaba. Para organizar mis pensamientos sobre el manejo del tiempo, recurrí a mis propios artículos y encontré uno que me ayudó a poner en orden mis ideas. Gracias a esto, logré volver a encontrar un espacio para correr.

Retomar la escritura surgió en un momento en el que sentía la necesidad de expresar lo que estaba viviendo y lo que había descubierto sobre mí mismo. No fue un proceso sencillo; tuve que filtrar y organizar mis pensamientos para poder transmitir el mensaje de manera clara y comprensible.

“La gratitud es el ejercicio espiritual que abre puertas a oportunidades que el Universo —o Dios— va alineando para ti. Confía: después de la tempestad, siempre hay algo bueno esperándote.”

Últimamente he recordado la importancia de Agradecer cada día, tanto por lo bueno como por los no tan bueno. Sin darme cuenta, el ejercicio físico que había dejado de practicar lo reemplacé por un ejercicio espiritual: el agradecimiento. Practicar la gratitud abre puertas a muchas oportunidades, que Dios o el Universo —según tu espiritualidad— va alineando para ti. Esta actitud pone a prueba tu fe y tu confianza en que todo es temporal, y que al otro lado de la tempestad siempre hay cosas buenas esperándote.

Hoy, aunque no sabía sobre qué escribir, he compartido contigo todo lo que ha significado mi travesía por estas aventuras emocionales que he vivido. Cada experiencia, cada reflexión, me ha enseñado que la vida es un viaje de autodescubrimiento, donde la gratitud y la fe nos permiten avanzar incluso en los momentos de incertidumbre.

“Cada experiencia y cada reflexión son pasos en el viaje del autodescubrimiento; la fe y la gratitud nos permiten avanzar incluso en los momentos de incertidumbre.”

Hace poco logré reunirme con una amiga con la que hacía años no coincidía, principalmente porque yo no lograba organizar mi tiempo. Finalmente, al conseguirlo, experimenté una sensación de apertura mental: comprendí que existen muchas opciones para gestionar el tiempo y afrontar las distintas situaciones que se presentan en la vida. Sin embargo, también entendí que las posibilidades son infinitas, pero si no tienes una mentalidad saludable, difícilmente te atreverás a explorarlas.

“Las posibilidades en la vida son infinitas, pero solo una mentalidad saludable y abierta te permitirá explorarlas y descubrir nuevas oportunidades.”

Y tú que estas leyendo este articulo… Permítete agradecer cada día, confiar en el proceso y abrir tu mente a nuevas posibilidades. La vida siempre tiene algo bueno esperándote, incluso después de la tormenta. El crecimiento espiritual y emocional es un camino que se recorre paso a paso, y cada experiencia es una oportunidad para descubrir la luz que llevas dentro.

Juan M Ayala

Master Neurocoach

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